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¿Qué hacer para que no nos pase como a Ashley Madison?

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jueves, 27 de agosto de 2015
¿Qué hacer para que no nos pase como a Ashley Madison?

La publicación de los datos de los usuarios de Ashley Madison puede causar que algunas parejas se rompan, pero Internet también guarda otros peligros. Los fraudes informáticos aumentaron un 19 % en 2014 con respecto al año anterior, llegando a los 32.842, según indica el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior. Este es el principal delito cometido a través de las nuevas tecnologías, pero también se pueden encontrar otros grupos delictivos como amenazas y coacciones (9.559), contra el honor (2,212), falsificación informática (1,8474) o acceso a interceptación ilícita (1.851), entre otros.


 

El número total de delitos a través de las nuevas tecnologías llega a 49.966 durante 2014, un 15 % más que en el año anterior. Una de las principales causas de este aumento puede ser la subida del número de transacciones del comercio electrónico, que en el segundo trimestre de 2014 registró una evolución positiva interanual del 24,1 %, según el Informe de la CNMC sobre el Comercio Electrónico en España a través de Entidades de Medios de Pago.

 

La Guardia Civil clasifica en cuatro los tipos de estafa más habituales por Internet:

 

1. Estafas de pago por anticipado: la víctima es persuadida para que adelante dinero con la promesa de que más tarde conseguirá algo. Las variantes pueden ser timos de compra online, estafas sentimentales, extorsiones, estafas de caridad, ofertas de trabajo falsas y oportunidades de negocio/trabajo desde casa.

 

2. Fraudes de tarjeta de crédito: la víctima paga con su tarjeta de crédito productos o servicios anunciados en una página web que no llega a recibir.

 

3. Phishing: se diferencia de los fraudes de tarjeta de crédito en que se realiza a través del correo electrónico o servicios de mensajería mediante spam. Además, no sólo no se recibe ningún producto o compensación, sino que se intenta acceder a los datos de la tarjeta o a cuentas de correo legítimas desde las que continuar la estafa.

 

4. Pharming: los timadores buscan vulnerabilidades en las páginas web para redireccionar las visitas a sus propias páginas, desde las que intentan obtener información sensible de las víctimas.

 

Para evitar este tipo de timos y fraudes se pueden seguir algunas recomendaciones:

 

- Revisar lo que dicen el resto de usuarios sobre el sitio web en el que se pretende hacer la compra evitará en muchos casos caer en la trampa de timadores.

 

- Investigar sobre si la compañía tiene sede y forma de contacto también ayudará a saber si se hará una compra segura.

 

- Desconfiar de las gangas. No hay préstamos a un tipo muy bajos, trabajos que harán ricos a sus trabajadores en una semana, ni alquileres demasiado baratos.

 

- Cuidado con la banca electrónica. Algunas veces los timadores usan correos electrónicos para persuadir a las personas para que les cedan sus datos bancarios haciéndose pasar por sus entidades. La Oficina de Seguridad del Internauta recomienda fijarse en si el contenido es sospechoso, la escritura correcta, si el correo va personalizado, desconfiar si piden algo urgente y revistar el remitente y tipo de información que piden.

 

Pese a todas estas precauciones, muchas veces los delincuentes logran su objetivo. Ante esto, la Oficina de Seguridad del Internauta facilita un contacto para ofrecer ayuda a las personas estafadas y explicarles a qué organismos deben acudir para denunciar los hechos.

 

Fuente: La Voz de Galicia

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