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¿Quién paga las consecuencias del fraude?

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jueves, 10 de noviembre de 2016
¿Quién paga las consecuencias del fraude?

El fraude es el delito más temido por las entidades bancarias y financieras, por las corporaciones públicas y privadas y por la sociedad en general, es el delito más extendido en el mundo y el más difícil de investigar y penalizar. Las modalidades son tan variadas que van desde las más sencillas e ingenuas hasta las más sofisticadas, usando todos los medios disponibles como los avances de la tecnología.

 

El fraude no es un delito común, es un delito de "inteligencia" que necesita planificación, y en la cual por regla general intervienen varias personas. El Criminal Ejecutivo o también conocido como de "Cuello Blanco", tiene todas las herramientas y ventajas para defraudar, tiene el poder de decisión, tiene el conocimiento y la experiencia, conoce los puntos vulnerables, y además tiene la oportunidad por falta de controles, lo que lo hace susceptible a cometer el fraude en forma continuada.

 

El riesgo operativo, reputacional y la imagen corporativa, se ven afectados severamente por causa del fraude, el elevado costo de los seguros de vehículos debido a los accidentes ficticios, los costes en los seguros de siniestros, por la cantidad de fraudes en reclamos etc. El fraude ha encarecido el coste del crédito, los bancos y entidades financieras tienen que cobrar mucho más por intereses en préstamos, porque deben proteger sus capitales ante el inminente fraude. Las tarjetas de crédito calculan sus altísimos intereses y penalidades, en las posibles pérdidas por falta de pago y fraudes con las tarjetas.

 

Pero, ¿quién paga las consecuencias del fraude?  En primer lugar, los directivos en muchas formas, empezando por su reputación y por la pérdida de confianza por parte de los accionistas y de sus mismos colegas. Por otro lado, los empleados, quienes se ven afectados por la desmoralización que un fraude genera en un grupo de trabajo y los auditores, quienes muchas veces no han podido o no han sabido reconocer los indicios de fraude. También los accionistas pagan las consecuencias por el efecto de un fraude en los resultados financieros, en el valor de la empresa y en la imagen de la misma en el mercado. Cuando una empresa queda marcada con el fraude, prácticamente es la "pena de muerte corporativa.


Dicho esto, hay que resaltar que se han hecho grandes avances en la lucha contra el fraude y uno de los motivos más importantes, es la mayor cooperación entre instituciones. Muchas organizaciones utilizan networking, es decir, crean bases de datos comunes y equipos de trabajo, sacan estadísticas y realizan estudios pormenorizados de mercado, para poder analizar y entender mejor las tendencias y detectar aquellos sectores y ramos en donde prevalece más el fraude.

 

En este sentido, empresas como Confirma Sistemas abren la puerta a un fichero común compuesto de datos de solicitudes de crédito aportadas por las entidades para la detección automática de incongruencias. Se trata de un servicio donde compartir  información de solicitudes de crédito para detectar contradicciones en la información aportada por los solicitantes, contrastando con el histórico de solicitudes de todo el mercado contra miles de datos.

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