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Skimming, la estafa de la clonación de tarjetas

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lunes, 07 de septiembre de 2015
Skimming, la estafa de la clonación de tarjetas

Uno de los métodos más extendidos para las actividades fraudulentas en el siglo XXI proviene de la utilización de tarjetas bancarias ajenas. Este tipo de delito mueve cifras millonarias en todo el mundo. La clonación de tarjetas de crédito o débito, conocida como Skimming, resulta una práctica cada vez más peligrosa ya que los avances técnicos juegan a favor del delincuente.


El método de clonación es tan rápido que cualquier persona puede convertirse en víctima sin haber sentido ningún tipo de anomalía en los procesos de pago habituales. Los delincuentes pueden acceder a los datos para transferirlos a una tarjeta en blanco o realizar transacciones on-line, para lo que ni siquiera hace falta el clonado en sí.


Este tipo de delitos está muy extendido. Los clonados de tarjeta se producen con un pequeño aparato llamado Skimmer de bolsillo. El nombre ya indica que es un aparato realmente pequeño y difícil de detectar. Cualquier persona puede esconder este pequeño aparato en su pantalón y utilizarlo en cualquier comercio tras un mostrador, mientras camina hacia la caja mediante hábiles movimientos de mano y juegos de despiste.


Su funcionamiento es sencillo. El Skimmer es un aparato que utiliza la tecnología usada por los cajeros automáticos para leer la banda magnética de las tarjetas. En este caso se realiza la lectura pasándola por una pequeña ranura y los datos quedan almacenados para transferirlos posteriormente a un ordenador. También se pueden copiar los datos al pasar la tarjeta por un cajero que haya sido manipulado para esconder el Skimmer o pérdida o robo de la cartera.


Aunque es cierto que las entidades bancarias, grandes comercios y sistemas emisores de tarjetas aplican cada vez mejores sistemas antifraude, no está de más que la primera capa de seguridad la apliquen los propios usuarios con un poco de sentido común. No proporcionar los datos de tarjetas a terceros, no comprar en webs de dudosa reputación, no perder de vista la tarjeta en los comercios o verificar las ranuras de los cajeros automáticos son sencillos consejos que  pueden ahorrar muchos disgustos y que, una vez tomados como hábito, pueden realizarse de forma inconsciente.


La utilización de tarjetas con chip inteligente es una medida muy recomendada, ya que todavía no han podido ser clonadas. Es más, aún en el caso de que se lograra, es necesario conocer la clave personal cuando se realiza una compra.


Las entidades están intentando luchar contra esta práctica delictiva y están realizando avances importantes en las tecnologías de seguridad, pero aún así hay que tener en cuenta que los delincuentes siempre intentarán vulnerar los nuevos sistemas y no se puede esperar que se rindan en su empeño.

 

 

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