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Las estafas online más comunes

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jueves, 02 de noviembre de 2017
Las estafas online más comunes

Los timadores actúan desde otros países con el objetivo de proteger su identidad


Internet ha dado un giro drástico a nuestras vidas. Hoy en día la red ofrece infinitas posibilidades, no obstante, también esconde estafadores que actúan desde el anonimato. Los timos y estafas en línea siempre han estado presentes, sin embargo, parece ser que se han incrementado en los últimos años. Los timadores se refugian en países extranjeros y utilizan en sus páginas web múltiples cortafuegos. De esta manera resulta muy complicado y costoso poder rastrear a los estafadores. Asimismo, en muchas ocasiones la suma de dinero estafado no es muy grande y, por lo tanto, muchas de las víctimas ni si quiera denuncian.

 

Debido a la proliferación de este tipo de timos, en la actualidad existen algunas páginas web especializadas como estafaonline.com que ayudan a los usuarios a evitar convertirse en una víctima más de las estafas en línea. Por otro lado, desde el Ministerio del Interior alertan del perfil del estafador y anuncian los timos más frecuentes por internet:

 

- Estafas de pago por anticipado

- Fraudes con tarjetas de crédito

- Phishing o fraudes mediante email

- Pharming o redireccionamiento de webs

 

Ante todas estas estafas los principales consejos que se dan desde la Guardia Civil son mantenerse siempre informado, evitar facilitar los datos bancarios en la red, no abrir correos electrónicos o archivos adjuntos de remitentes desconocidos y en ningún caso facilitar la dirección de correo o datos personales a páginas web que puedan parecer sospechosas.

 

Estafas de pago por anticipado

 

Este tipo de timos son muy frecuentes y se caracterizan porque en ellos la víctima es incitada a adelantar cierta cantidad de dinero con la promesa de que recibirá una suma mayor en el futuro. En este primer grupo se engloban las ofertas de trabajo falsas en las que se tendrá que pagar por adelantado una pequeña cantidad en concepto de permisos, material, etc. También se incluyen las estafas de caridad en las que el timador suplantará la identidad de una ONG u otra organización inexistente para aprovecharse de la buena voluntad de la víctima. Por otro lado, también existen las llamadas estafas amorosas en las que el timador contactará con la víctima mediante un portal de citas o similar y, tras ganarse la confianza de ésta, intentará pedir dinero bajo cualquier pretexto. Por último, las extorsiones y falsas amenazas de secuestro también forman parte de este grupo, así como los timos de compra online donde el objeto vendido no existe.

 

Fraudes con tarjetas de crédito

 

En esta ocasión, los estafadores crearán una página web para vender productos inexistentes a un precio inferior al estándar. Por ejemplo, entradas de conciertos o entradas de eventos deportivos. Para realizar estas compras el usuario deberá utilizar su tarjeta de crédito. De esta manera en el año 2008 se estafaron más de 50 millones de dólares vendiendo entradas falsas para las Olimpiadas de Beijing.

 

Otro tipo de fraude muy común relacionado con las tarjetas de crédito son las estafas en las que se produce un duplicado de la tarjeta de crédito de la víctima. Posteriormente, esta tarjeta suele ser utilizada para realizar compras online en países extranjeros. No obstante, en estos casos las víctimas se encuentran protegidas por la Ley de Servicios de Pago que obliga al banco a hacerse cargo y devolver el importe total de las operaciones que no hayan sido autorizadas.

 

Estafas mediante Phishing

 

El Phising es un timo online que se lleva a cabo mediante el correo electrónico u otro tipo de mensajería instantánea. Los estafadores se hacen pasar por entidades bancarias u otras organizaciones de confianza y solicitan información personal de la víctima: el número de la tarjeta de crédito, DNI, contraseñas, etc. De esta manera, consiguen acceso fácilmente a las cuentas bancarias de las víctimas. Muchas veces, para hacerlo más creíble utilizan los logotipos de las entidades que están suplantando. Redes sociales, bancos online, comercios electrónicos, la policía o incluso la Agencia Tributaria. Éstas son algunas de las organizaciones más comunes por las que se hacen pasar los delincuentes.

 

Estafas mediante Pharming

 

Por otro lado, el Pharming es una variante de la modalidad anterior en la que los estafadores buscan fallos informáticos en páginas web de confianza para que los clientes que las visitan sean redirigidos a las webs de los timadores y de esta forma puedan obtener la información de sus víctimas. Es decir, se trata de un ciberataque que consigue redireccionar el tráfico de una página web de confianza hacia una web falsa. Normalmente, las páginas web falsas tienen una apariencia muy similar a la original, por este motivo pueden confundirse con facilidad. Los que utilizan esta técnica de estafa son conocidos como pharmers. Por lo general estos estafadores suelen escoger páginas web de comercio o banca online, no obstante, también se han dado ya varios casos de redes sociales.

 

Fuente: Madrid Diario

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