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Los fraudes más comunes con aplicaciones de citas por Internet

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jueves, 01 de marzo de 2018
Los fraudes más comunes con aplicaciones de citas por Internet

Un impostor se hace pasar por un pretendiente, seduce a la víctima hasta enamorarla y luego saquea sus finanzas. En la era predigital, los estafadores románticos encontraban a sus presas en las contraportadas de revistas, donde avisos personales engañosos atrapaban vulnerables corazones solitarios. Pero en lo que respecta a los delitos económicos, la estafa romántica era una especie poco común, dado que requería mucho tiempo y mucho trabajo como para realizarla en grandes cantidades. Se podrían necesitar meses o años de dedicada persuasión para concretar una sola estafa. Eso cambió. La tecnología simplificó la comunicación, otorgando a los estafadores poderosas nuevas herramientas de engaño y una gran cantidad de potenciales víctimas.


Las aplicaciones y sitios web de citas online son cada vez más populares. Sin embargo, el número de estafas también está aumentando. El mercado de las citas por Internet es un negocio enorme y está en continua expansión. Pero los engaños son también cada vez más habituales. Solamente en Reino Unido se recibe una denuncia cada 3 horas y la Oficina Nacional de Inteligencia de Fraude calcula que en 2016 más de 3.800 personas perdieron un promedio de 12.500 dólares debido al llamado "fraude romántico". El fenómeno es global. El FBI dice que los estadounidenses perdieron unos 82 millones de dólares por estafas en sitios de citas online solo en los últimos seis meses del 2014 (el último año en que publicaron cifras).

 

Lo que hay que saber de las "estafas románticas"

 

- Los cibercriminales que cometen estafas románticas rastrean perfiles y reúnen información como nivel de ingresos y estilo de vida, con el fin de manipular a sus víctimas.

 

- La policía puede investigar y ayudar a proporcionar apoyo, pero a menudo no puede recuperar el dinero.

 

- Es muy sencillo para los estafadores cubrir sus huellas mediante el enmascaramiento de direcciones IP y el uso de números de teléfono no registrados.

 

- Nunca hay que enviar dinero a alguien que uno no conoce.

 

- Hay que pensar dos veces antes de publicar información personal que podría usarse para la manipulación o el soborno.

 

A continuación, le explicamos cuáles son las estafas más habituales y qué debe hacer para no caer en ellas.

 

1. ¡Ojo! No es una persona... ¡es un bot!

 

Hay estrategias para crear un perfil en aplicaciones de citas online con altas probabilidades de ser exitoso. Según Sean Rad, el cofundador de la aplicación Tinder, estas son las claves para la foto perfecta:

 

- Tomada por un fotógrafo profesional.

 

- Con un animal.

 

- Haciendo deporte o algún pasatiempo.

 

- En el trabajo.

 

Los estafadores lo saben. Y lo analizan para crear bots, programas informáticos que imitan el comportamiento humano. A veces usan fotos de actores, modelos o imágenes que roban de páginas pornográficas.

 

Una vez que logran engañar a su víctima, les invitan a acceder a un enlace fraudulento. Normalmente, suele tratarse de un servicio "premium" que les invita a pagar o dar sus datos bancarios. En otras ocasiones, envían el enlace a un sitio falso para verificar la cuenta o mensajes y llamadas spam.

 

2. "Catfish": identidades falsas

 

Los "catfishers" son personas que mienten sobre su identidad en la red para establecer una relación romántica con otra persona. Ese fraude romántico consiste en crear un vínculo emocional para luego exigir dinero con base en una realidad inventada. Suelen mentir sobre su edad, lugar de residencia e incluso su género. Todo vale.

 

Por supuesto, las fotos también son falsas, así como los números de teléfono y otros datos de contacto. Pueden ser muy peligrosos y terminar convirtiéndose en verdaderos acosadores.

 

3. "Sextorsión"

 

Todo comienza como un juego divertido y emocionante. Recibes una solicitud de amistad de una chica atractiva a la que no conoces. Aceptas y comienzas a chatear, hasta que la conversación deriva en sexo a través de webcam. Pero al otro lado no está la chica que estás viendo, sino una organización criminal dedicada a extorsionar.

 

En la mayoría de los casos de "sextorsión" o chantaje sexual, los estafadores llevan la conversación a una plataforma por fuera de la que estén usando. Suele ser habitual invitar a una conversación primero a través de WhatsApp y luego vía Skype.

 

El objetivo es manipular y llegar a tener encuentros sexuales frente a las cámaras para poder grabarlo todo y después pedir dinero a cambio.

 

 

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