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Compartir datos entre empresas reduce el fraude en un 50%

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martes, 27 de junio de 2017
Compartir datos entre empresas reduce el fraude en un 50%

Si un tipo entra en un concesionario dispuesto a comprarse un coche en ese momento, con todos sus papeles aparentemente en regla, puede salir montado en el vehículo y sacarlo del país sin haber pagado un solo euro. Pero antes de eso, es posible que en el mismo día, y con los mismos papeles, haya visitado algunos concesionarios más para repetir la operación. Y ya puestos, ¿por qué no un préstamo personal?

 

En un 40% de los casos, los defraudadores no se limitan a una situación puntual, sino que cometen fraude recurrentemente en diferentes sectores. Según estos datos, provenientes del Estudio anual sobre tendencias del Fraude 2016 elaborado por la Asociación española de empresas contra el fraude (AEECF), podemos considerar la existencia de defraudadores “profesionales” y mafias de fraude que atacan amparados, de alguna manera, en la falta de colaboración que existe ente las empresas del mismo o de distintos sectores.

 

Algunas de las empresas que más sufren el fraude como las de automoción, financieras o telecomunicaciones, están buscando soluciones para hacer frente a todos los perjuicios que el fraude ocasiona a las empresas y a los clientes, y una de las que han puesto en marcha es la compartir datos. En un entorno sectorial donde determinados datos estén a disposición de todos, es posible que el tipo del ejemplo lograra su objetivo en el primer concesionario, pero haría saltar las alarmas en cuanto acudiera al segundo.

 

El estudio señala también los lugares de España donde los niveles de fraude son más elevados: Cataluña (72,7%), Valencia (68,2%) y Andalucía (63,2%) quizá, debido a su situación costera, que facilita la salida de vehículos y personas fuera del país. El aumento de la digitalización también se está convirtiendo en una amenaza al favorecer el anonimato del defraudador, y el 91% de las empresas encuestadas añaden que esta digitalización es un reto añadido a la gestión del fraude, ya que al mismo tiempo que se estima un aumento del negocio por canales digitales, el 91% de las empresas considera que esto expondrá mucho más su negocio ante el fraude.

 

Compartir datos: la solución

 

Tanto dentro del mismo sector como en entornos multisectoriales, la posibilidad de compartir información se presenta como una solución clave a la hora de prevenir el fraude. Las empresas tienen sus propias bases de datos y sistemas de alerta antifraude. Sin embargo, cuando llega alguien por primera vez a sus oficinas, muchas veces no son capaces de detectar el engaño hasta que ya es demasiado tarde. Es posible que esa persona ya esté en una lista negra en otro entorno o empresa, o que ya conste como beneficiario de uno o dos préstamos que no se están pagando, pero al estar protegida, esa información no sale de ese entorno, por lo que el defraudador puede seguir actuando hasta que le pillen.

 

Desde el punto de vista de Diego Azorín, director general de BigBank y socio de la AEECF, la Agencia de protección de datos “trata de proteger mucho al cliente, y esta sobreprotección puede llevar al error”. Sin embargo, para las empresas, la posibilidad de poder acceder a determinados datos, supondría un beneficio en cuanto a estrategia de prevención, como ha demostrado el pasado 2016, donde acuerdos sectoriales con la AEPD han permitido reducir el fraude en un 50%. “Hay que cambiar la mentalidad de las entidades que colaboran, porque el fraude afecta a todos, no sólo a la banca o al negocio online. La prevención del fraude va también en beneficio del cliente. Se trata de incorporar un sistema de colaboración porque en esto no competimos, aquí todos sufrimos las consecuencias, por eso la colaboración en clave”, insiste Azorín.

 

Si bien es cierto que las estrategias de prevención del fraude que implementan las compañías obtienen buenos resultados, la posibilidad de compartir datos, no sólo dentro del mismo sector, sino con otros, permitiría un índice de prevención del 75%. Según la AEECF, hay tres fuentes de datos que pueden ayudar a las empresas a prevenir el fraude: el cruce de datos local, el cruce de datos sectorial y el cruce de datos multisectorial.

 

En el nuevo reglamento general de protección de datos se contempla ese interés legítimo de las empresas y da más cobertura a los responsables para definir sus políticas de protección de datos, da más amplitud y exige también más a las empresas, así como aumenta las sanciones.

 

En el caso de los pactos con la AEECF, se establecen previamente los límites de los datos que se comparten para prevenir también el posible fraude dentro de las propias empresas, se informa a los consumidores y se decreta cómo se actuará en caso de un uso irregular de los datos. Aceptar estar dentro de ese pacto implica permitir que se apliquen sistemas de control, revisiones periódicas y otras condiciones que garanticen el correcto uso de los datos de las personas.

 

En estos momentos son 6 los sectores agrupados bajo el paraguas de la AEECF: Banca, Inmobiliarias, Automoción, Telecomunicaciones, Seguros y Servicios financieros, pero con la intención de sumar a las empresas energéticas, donde también es significativo el nivel de fraude.

 

En las conclusiones del estudio de la AEECF se ve que el cruce de datos multisectorial puede incrementar hasta un 74% la detección del fraude, frente a lo que se lograría sólo con un cruce de datos local.

 

Fuente: TekNlife

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